La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, pidió a gobiernos y responsables de política económica prepararse ante posibles efectos derivados del conflicto en Medio Oriente, esto durante una conferencia realizada en Tokio, Japón, donde la economista señaló que el escenario internacional “presenta riesgos que pueden afectar a las economías nacionales y al comercio global”.
En su mensaje a líderes y ministros de finanzas, Georgieva señaló que los gobiernos deben “contemplar escenarios poco probables y fortalecer sus economías frente a cambios en el entorno internacional” e indicó que el organismo sigue de cerca el efecto del conflicto en las cadenas de suministro y en los mercados de energía, factores que pueden influir en los costos de producción y en el precio de bienes y servicios.
Uno de los puntos señalados por el organismo es el comportamiento del petróleo.
De acuerdo con estimaciones del FMI, un aumento de 10 por ciento en el precio del crudo que se mantenga durante un periodo prolongado puede elevar la inflación mundial en alrededor de 0.4 puntos porcentuales. Este incremento puede reflejarse en el costo del transporte, la energía eléctrica y productos de consumo.
El organismo también advirtió que el mismo aumento en el precio del petróleo podría reducir el crecimiento del producto interno bruto global entre 0.1 y 0.2 por ciento.
Este escenario se presenta en un momento en que varias economías aún registran efectos derivados de la pandemia y de conflictos internacionales recientes.
El FMI informó que analiza datos para evaluar el impacto económico del conflicto.
Los resultados formarán parte del informe de perspectivas económicas que el organismo publicará en abril.
Georgieva señaló que los gobiernos deben “fortalecer sus finanzas públicas y sus instituciones con el fin de enfrentar posibles cambios en el mercado internacional”.
La tensión en Medio Oriente ha generado preocupación en los mercados energéticos debido al papel de la región en el suministro de petróleo.
Analistas advierten que un posible cierre del Estrecho de Ormuz podría afectar rutas de transporte por donde circula cerca de una quinta parte del crudo mundial.
En medio de este escenario, el precio del petróleo registró un aumento durante la jornada del 9 de marzo.
Reportes de mercado indican que el barril superó los 119 dólares, nivel que no se registraba desde 2022.
El comportamiento del crudo se mantiene como uno de los principales indicadores que siguen inversionistas y gobiernos para evaluar la evolución del conflicto y sus efectos en la economía internacional.






