La obra, que implicó una intervención profunda que va más allá de la superficie asfáltica, busca cambiarle el rostro a una comunidad que por décadas denunció el olvido de las administraciones locales. De acuerdo con las autoridades mexiquenses, los trabajos benefician de manera directa a por lo menos 2 mil 500 habitantes de la zona, además de los miles de automovilistas que cruzan diariamente por este punto conectando con avenidas principales.
Para la ejecución de este proyecto, que contempló la rehabilitación de 421 metros lineales, no bastó con colocar una nueva carpeta de rodamiento. Según detalló Héctor Mendoza, representante de la Dirección de Obras Públicas locales, la intervención requirió sustituir las obsoletas redes de alcantarillado y agua potable que ya presentaban fallas estructurales, para posteriormente proceder a la pavimentación con concreto asfáltico, así como a la reconstrucción de guarniciones y banquetas en el tramo comprendido entre las calles Los Penachos y Teponaxtli.
El costo total de la obra ascendió a 24 millones 294 mil 606 pesos.
Este presupuesto, informaron las autoridades, se cubrió mediante una combinación de recursos propios del municipio y aportaciones federales derivadas del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal y de las Demarcaciones Territoriales del Distrito Federal (Faismun), un fondo etiquetado precisamente para abatir las zonas con mayor rezago urbano y social.
Durante la entrega de la vialidad, la alcaldesa Azucena Cisneros Coss enfatizó que este tipo de acciones forman parte de una estrategia integral para recuperar los espacios públicos y la seguridad de las familias ecatepenses. Al recorrer la zona junto a los colonos, la presidenta municipal reconoció que el reto en el municipio es mayúsculo:
“Aquí hubo drenaje, red de agua, guarniciones, banquetas (…) y un camellón bien hermoso, iluminación y más iluminación que vamos a terminar de poner. Estamos inaugurando una gran calle, Quetzalcóatl, en Ciudad Azteca”, apuntó la funcionaria, quien admitió que aunque existen muchas otras vialidades colapsadas en la demarcación, se mantiene un plan de atención paulatina mediante bacheo mayor y repavimentaciones completas.
Para los habitantes de La Florida, la conclusión de los trabajos representa un alivio tras una larga temporada de lidiar con baches profundos, encharcamientos severos e inseguridad provocada por la falta de alumbrado.
“Lo que se ve, no se juzga”, expresó el vecino Julio Bárcenas durante el recorrido inaugural, al contrastar las condiciones actuales de la calle con las del pasado reciente.
Por su parte, Guadalupe Prian Hernández, otra de las residentes afectadas por el antiguo estado de la vialidad, recordó lo complejo que resultaba el tránsito peatonal para adultos mayores y niños debido al desgaste de las aceras.
“Nos quedó bien bonito, muchas gracias porque nos tomaron en cuenta”, señaló, evidenciando que la principal exigencia ciudadana era ser escuchados por el ayuntamiento.
Finalmente, el proyecto incluyó una perspectiva de sustentabilidad que busca mitigar las constantes inundaciones que azotan a Ecatepec durante la temporada de lluvias. La administración municipal destacó que en el nuevo diseño del Boulevard Quetzalcóatl se priorizó el remozamiento del camellón central, respetando y habilitando áreas verdes destinadas a árboles y plantas.
Esta medida, de acuerdo con especialistas ambientales del municipio, no solo mejora el entorno visual, sino que resulta clave para favorecer la recarga de los mantos freáticos y evitar colapsos mayores en el sistema de drenaje pluvial de la zona.