En la documentación que examinó la dependencia, el Ayuntamiento reportó contratos por aproximadamente 29 millones para arrendamiento de vehículos; 35 millones para la renta de aeronaves y 106 millones para renta de diversas unidades.
Así como 97 millones para el arrendamiento de 100 unidades compactadoras de basura; 1.4 millones para compra de papelería y 6.1 millones para adquisición de concreto y emulsión asfáltica, entre otros conceptos.
Además, la demarcación presentó oficios de entera satisfacción que carecen de firmas de servidores públicos municipales, razón por la que se hicieron “pagos indebidos” por un monto de 57.7 millones de pesos, advirtió.
Los contratos y expedientes sobre los 3 conceptos antes mencionados que proporcionó el Gobierno municipal no contaban con cotizaciones, suficiencia presupuestal y no demostraban que estuvieran contemplados dentro del programa anual de adquisiciones.
La ASF añadió que en los documentos que facilitó la demarcación tampoco incluía dictámenes de adjudicación o actas de fallo debidamente fundadas, por lo que solventó parcialmente lo observado.
Al final, la ASF remarcó que el Ayuntamiento debe aclarar el ejercicio de 315 millones de pesos.






