Encargó un pastel que dijera “Felicidades” en japonés

Y eso le dieron…

Y eso le dieron…

…durante 41 años.

…. hasta el día que se jubiló.

En el sexo “el esposo” solo quería usar las manos y se bañaba con ropa.

“Si tienes que venderlos no te cases con ella”, le aconsejaron al joven en redes sociales.