Un ciudadano, mediante su dispositivo móvil, grabó a 2 agentes de policía de tránsito de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM) cometiendo presuntos actos de corrupción.
En el metraje, compartido a través de las redes sociales, muestra a las uniformadas debajo del puente peatonal de la vía Morelos, quienes estaban aplicando un operativo para infraccionar a los conductores que invadían el carril confinado del Mexibús, Línea 4.
Aparentemente el operativo estaba funcionando de manera regular cuando de pronto el lente del espectador captó el momento en el que una de las oficiales supuestamente recibió un soborno.
“El otro conductor ya también tiene el billete en la mano. Le da el billete debajo de la licencia, se lo queda en su mano izquierda, devuelve la licencia y vámonos, el que sigue”, expresó el testigo del suceso.
La otra policía también fue captada cometiendo el mismo acto y de la misma manera.
“El billete debajo de la licencia, ya lo acomodó en su mano izquierda, debajo de su teléfono”, detalló.
Según el ciudadano, el modus operandi de estas oficiales incluía detener a los conductores, pues estaban cometiendo una infracción; no obstante, éstos le ofrecen dinero escondido debajo de las licencias, a lo que las oficiales lo aceptan, devuelven el documento y los dejan transitar de nuevo.
Debido a estos sucesos, el denunciante encaró al trío de servidoras públicas, quienes al verse exhibidas, decidieron irse del lugar.
“Mire, yo no le impido que haga su trabajo, realícelo, pero su trabajo no es robar a los ciudadanos”, arremetió a las oficiales, quienes se cubrían el rostro y otra se encontraba fumando, dando cuenta que esta denuncia no le importa la acusación.
En ninguno de los 2 casos, los conductores que participaron en el soborno no recibieron la multa correspondiente a la infracción que cometieron, la cual es de aproximadamente 4 mil 342 pesos a 6 mil 514 pesos.
Mientras tanto, la SSEM informó que la Unidad de Asuntos Internos se encuentra investigando estos hechos y que, en lo que termina este proceso, las policías fueron suspendidas de su cargo hasta que se determine si cometieron alguna irregularidad.
Tras esto, la población de Ecatepec continúa lidiando con la doble amenaza de la delincuencia y la corrupción policial. Las historias de extorsión y abuso de poder siguen siendo comunes, y muchos residentes temen represalias si denuncian estos crímenes.
La situación en Ecatepec refleja un problema más amplio que afecta a muchas partes de México, donde la corrupción policial sigue siendo un obstáculo significativo para la seguridad y la justicia. El camino hacia una solución duradera es largo y complicado, pero es esencial para restaurar la confianza pública y garantizar un entorno seguro y justo para todos.






